La Secretaría de Economía de Sinaloa reconoció que en la entidad se han registrado cierres de negocios derivados de la situación económica y de inseguridad que atraviesa el estado; sin embargo, autoridades admitieron que actualmente no existe una cifra oficial que permita dimensionar con precisión el impacto real sobre el sector comercial y empresarial.

El tema volvió a generar preocupación luego de que organismos empresariales y cámaras de comercio advirtieran sobre el cierre de miles de establecimientos en municipios como Culiacán y Mazatlán, donde comerciantes han resentido una disminución considerable en las ventas, además de afectaciones provocadas por el clima de violencia e incertidumbre económica. El secretario de Economía estatal, Feliciano Castro Meléndrez, reconoció que la dependencia no cuenta con un padrón consolidado que permita conocer exactamente cuántos negocios han bajado sus cortinas en los últimos meses, aunque señaló que existe coordinación con cámaras empresariales y organismos comerciales para monitorear la situación económica en el estado.

La Cámara de Comercio de Mazatlán aseguró recientemente que alrededor de 5 mil empresas han cerrado en Sinaloa durante la crisis actual, de las cuales más de 900 corresponderían al puerto mazatleco. Aunque la Secretaría de Economía no confirmó esa cifra, sí admitió que algunos cierres están relacionados con el contexto de inseguridad y la desaceleración económica que afecta distintas regiones del estado.

Ante este panorama, el Gobierno del Estado informó que trabaja en estrategias de reactivación económica enfocadas en facilitar créditos y apoyos para pequeñas y medianas empresas. Autoridades estatales anunciaron convenios financieros y programas de respaldo económico con el objetivo de evitar mayores afectaciones al sector productivo y preservar empleos.

Además, comerciantes de Culiacán han reportado caídas históricas en el consumo, principalmente en zonas comerciales del centro de la ciudad, Tres Ríos y sectores con alta actividad económica. Algunos líderes empresariales afirman que muchos negocios han tenido que reducir horarios, recortar personal o cerrar definitivamente ante la falta de clientes y el incremento en costos operativos. Pese al panorama complicado, la Secretaría de Economía estatal descartó recientemente que Sinaloa se encuentre en una situación de “emergencia económica”, argumentando que diversos indicadores continúan mostrando estabilidad en algunos sectores productivos. Sin embargo, empresarios insisten en que la situación requiere medidas urgentes para evitar un mayor deterioro de la economía local.