La Conferencia General de la UNESCO decidió proclamar el 10 de noviembre como Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo, esto se hizo con el propósito de renovar el compromiso, de forma nacional e internacional, en beneficio de la ciencia para hacer uso de ella y conseguir paz y desarrollo.

Además, este día se utiliza para enfatizar la utilización responsable de la ciencia en beneficio de la sociedad y, sobre todo, para la erradicación de la pobreza y el mejoramiento de la seguridad humana.